Recientemente el diario EL PAIS ha publicado la historia de una pareja de españoles que se encontraban “atrapados” en México, por no obtener los pasaportes mexicanos de sus hijos, venidos al mundo por gestación subrogada. Esta noticia ha originado grandes preocupaciones y miedos en muchos padres intencionales vinculados con México, y ha servido para que determinadas agencias españolas ofrezcan formulas mágicas con las que ayudar a quien quiera recurrir a México y desarrollar allí su proceso de gestación subrogada (previo pago de una elevada cantidad de dinero por la consulta profesional). Desde AEGES creemos oportuno, analizando el caso publicado en la prensa, aclarar algunos aspectos legales:

1º.- En el Estado Mexicano de Tabasco la gestación subrogada es legal desde 1997 (léase el art. 92 del Código Civil para el Estado de Tabasco). Otros estados Mexicanos como Sinaloa, México DF o Nuevo León están avanzando en regulaciones favorables a la gestación subrogada. La sociedad Mexicana es completamente permeable a esta técnica de reproducción asistida pues, insistimos, sus nacionales llevan casi 20 años recurriendo a ella.

2º.- En los Estados Unidos Mexicanos se puede inscribir al recién nacido en cualquier Estado, con independencia de donde haya nacido, pero para el contenido de la inscripción se estará a la regulación legal del Estado en que se encuentre el Registro Civil en que se inscriba, no en el que se haya producido el nacimiento.

3º.- En relación con lo anterior, el Registro Civil de Tabasco permite la inscripción de los recién nacidos, con omisión de los datos de la madre gestante. Ojo con este extremo, pues su empleo es muy útil, pero es preciso hacer determinadas puntualizaciones:

 Si los padres intencionales procedentes de España recurren a este mecanismo, es necesario que se haya obtenido previamente una sentencia de filiación en los Juzgados de Tabasco en los términos exigidos por la Dirección General de Registros y Notariado de España, en caso contrario, este certificado de nacimiento acreditará la vinculación paternofilial de los padres intencionales con su hijo, pero se cerrará la puerta a la inscripción del recién nacido en el Registro Civil consular, y con ello se perderá la posibilidad de obtener, en un plazo razonable, un pasaporte español para el hijo. En la actualidad hay iniciados varios procesos judiciales en este sentido, y existen precedentes judiciales en Tabasco, pero dada la transcendencia de estos casos, los tribunales se están mostrando extremadamente lentos en la resolución de los mismos. No obstante lo cual, desde AEGES recomendamos que, se adopte el camino que se adopte por parte de los padres intencionales, se interponga la correspondiente demanda de determinación de filiación.

                En el caso de que NO se disponga de la sentencia de filiación en el momento del nacimiento, los padres intencionales tendrán que decidir entre el proceso que se detallará en punto siguiente o bien recurrir a la inscripción recién nacido omitiendo el dato de la madre gestante. Si omitimos el nombre de la gestante en el certificado de nacimiento, el último trámite será la obtención del pasaporte mexicano (recordemos que el pasaporte español ya no podremos obtenerlo con este mecanismo), pero debemos saber que el trámite  de obtención del pasaporte mexicano, omitiendo el dato de la madre gestante, puede ser más lento, y que durante esa tramitación deberemos permanecer en México, pues el hijo no podrá salir. Más adelante explicaremos cómo obtener el pasaporte mexicano, que es sencillo.

4º.- En caso de no obtener una sentencia de filiación una vez nacido el hijo, tenemos la posibilidad de recurrir a la institución legal del “repudio”, que es una técnica legal antigua y sencilla, y por cuya explicación agencias españolas cobran elevadas sumas en la consulta. Vamos a intentar hacer una exposición somera, pero en este momento quisiéramos recordar que AEGES no cobra por resolver consultas a los padres intencionales:

                Mediante la institución del repudio, se documenta la gestación subrogada con contratos elevados a público mediante la intervención de un notario mexicano, interpondremos una demanda judicial de filiación en Tabasco, en los términos exigidos por nuestra Dirección General de Registro y del Notariado, y si en el momento del parto no tenemos sentencia de filiación, inscribiremos al recién nacido haciendo constar el nombre de la madre gestante. Además, esta madre gestante otorgará poderes y autorizaciones suficientes para que los padres intencionales puedan volar con su hijo a España. Además, después del parto la madre gestante comparecerá ante el Cónsul General de España en México, y prestará su consentimiento para que el cónyuge o pareja de hecho de quien aparece como padre en el Certificado de Nacimiento del menor, adopte al recién nacido, en los términos establecidos en la legislación española. A continuación, se iniciará ante los tribunales españoles un expediente de Jurisdicción voluntaria para la adopción del otro padre intencional que no aparece en el certificado de nacimiento por aparecer la madre gestante. Este trámite judicial llevado en España es, normalmente, rápido y sencillo, y al final del mismo los padres intencionales constarán como tal en el certificado de nacimiento del hijo, y el menor tendrá como apellidos los de los padres intencionales. Esta forma de proceder garantiza la inscripción del recién nacido como español en el consulado español en México, y en unas semanas desde su solicitud, los padres intencionales tendrán pasaporte español de su hijo para poder regresar a España. Todo ello con independencia de que además, y para mayor comodidad, las propias autoridades mexicanas permitirán la emisión del pasaporte del menor en el mismo momento de solicitarlo, sin esperas ni demoras.

Las autoridades mexicanas favorecen el uso de este mecanismo en la gestación subrogada por extranjeros, con los matices de cada país de origen de los padres intencionales, y es de hecho el usado más frecuentemente por los padres intencionales que acuden a México procedentes de USA, Canadá o España. Con él, al conocer todas las autoridades implicadas la identidad de la madre gestante es más fácil detectar casos de fraude. Con este proceso se favorece la rápida identificación de todas las personas que intervienen, para después ordenar las relaciones paternofiliales, evitando casos desagradables ocultos bajo la apariencia de un contrato de gestación subrogada.

5º.- El pasaporte mexicano: La obtención del pasaporte es sencillo, y requiere la presencia de los progenitores que figuren el certificado de nacimiento para su tramitación. Es preciso un informe pediátrico del hijo en el que se identifique con fotografía al recién nacido. El pasaporte mexicano puede solicitarse en cualquier ciudad del país, pero hay que tener en cuenta que si se tramita en un Estado diferente a aquel en que se haya tramitado el certificado de nacimiento, puede haber retrasos de varios días pues la oficina en la que lo estamos tramitando pedirá normalmente auxilio a las autoridades del Estado en que se haya expedido el certificado de nacimiento, para verificar su autenticidad. Solo en situaciones de urgencia se omitirá este requisito.

El pasaporte mexicano se expide en el momento de su solicitud, sin embargo, en determinados casos, las autoridades mexicanas inician un expediente de comprobación sobre la verdadera situación e identidad del menor. Estas comprobaciones no están relacionadas con un rechazo a la gestación subrogada, sino al contrario, se realizan para comprobar que no es un expediente fraudulento que oculte circunstancias indeseadas tras la documentación de un proceso de gestación subrogada, como tráfico de infantes, adopciones encubiertas, u otras, y que serían de muy difícil persecución cuando los padres intencionales hayan salido del país con el recién nacido. Cuando no se conoce la identidad de la gestante, es frecuente que la Secretaría de Relaciones Exteriores Mexicana realice comprobaciones por seguridad de los menores, y en ese caso el pasaporte mexicano podrá demorarse, y si con nuestra conducta provocamos que intervengan varios Estados, la espera puede ser prolongada.

Debemos por tanto concluir que, cuando no tengamos sentencia de filiación, mediante la técnica legal del repudio los padres intencionales tendrán siempre abiertas tanto la puerta de las autoridades españolas para la emisión de un pasaporte español del recién nacido, como de las autoridades mexicanas para la emisión del pasaporte mexicano, y de esta forma la espera para regresar a España no se alargará más de lo deseable.

6º.- hay que hacer una especial mención al reconocimiento del hijo del cónyuge, pues es la institución jurídica empleada por los protagonistas de la noticia publicada en EL PAIS el pasado 12 de Febrero de 2.015.

Dado que en México DF el matrimonio igualitario está admitido legalmente, determinadas parejas del mismo sexo, de todo el mundo, han recurrido a la institución del reconocimiento del hijo del cónyuge, pues permite corregir el certificado de nacimiento del hijo para que aparezcan ambos padres intencionales. El Código Civil mexicano permite que, cuando uno de los cónyuges sea el único progenitor de un hijo, y se case, su nuevo cónyuge reconozca como propio al menor, de tal forma que, superados los trámites legales, se emitirá un nuevo certificado de nacimiento del hijo, en el que ya aparecerán los dos padres intencionales. De esta forma, cuando obtenemos un certificado de nacimiento en Tabasco omitiendo el nombre de la gestante, una vez casados los padres intencionales, estamos en la situación que permite acceder a la institución del reconocimiento, y obtener, tras el pertinente trámite legal, un nuevo certificado de nacimiento del hijo en el que aparezcan ambos padres intencionales. Ojo, habremos cerrado el acceso directo al Registro Civil español (por contravenir el Orden Público, según establece nuestro Tribunal Supremo), y no podremos tener para nuestro hijo otro pasaporte que no sea el mexicano. Finalmente, es necesario insistir en que, especialmente en este supuesto del reconocimiento del hijo del cónyuge, es preciso que la solicitud posterior del pasaporte se realice en México DF. Además, deberemos pedirle al mismo pediatra que emitió el primer informe pediátrico del recién nacido, y que sirve para su identificación, que corrija los apellidos  del menor que ha consignado en su informe inicial, y que indique los nuevos apellidos, pues en caso contrario habrá una discrepancia entre el contenido del informe pediátrico que hay que presentar, y el contenido del nuevo certificado de nacimiento en el que aparecen ya los apellidos de ambos progenitores. Este proceso es muy interesante desde el punto de vista legal, pero tiene especialidades que recomiendan que los padres intencionales no se alejen de sus letrados mexicano y español en ninguno de los pasos a seguir, pues en México, como en EEUU o en España, si se tramitan mal asuntos relacionados con un menor, y se da a entender que el menor puede estar en riesgos, se bloqueará la salida del menor hasta que la situación se aclare. Los servicios jurídicos profesionales en México DF que se ofrecen desde AEGES son los más experimentados en la tramitación de expedientes de reconocimiento del hijo del cónyuge por parejas homoparentales, para aquellos casos en que los padres intencionales deseasen acceder a esta institución legal.

En el caso de que recurramos a la institución del reconocimiento, no podemos dar uso nunca más a aquel certificado de nacimiento originario del Estado de Tabasco en el que aparecía uno solo de los padres intencionales, y en el que el hijo tenía solo sus apellidos, aunque lo tengamos en nuestro poder, pues si presentamos ambos certificados de nacimiento en el momento de tramitar el pasaporte mexicano, el antiguo con los apellidos de tan solo un padre intencional, y el nuevo con los apellidos de ambos, estaremos generando dudas sobre la verdadera identidad del recién nacido, provocaremos una investigación larga de la Secretaría de Relaciones Exteriores del Gobierno Mexicano. Así, puede leerse el último párrafo del art. 14 del Reglamento de Pasaportes y de Documento de Identidad y Viaje, que establece, textualmente “aquellos casos en que la documentación o información presentada tenga inconsistencias o irregularidades, la Secretaría verificará su autenticidad ante la autoridad emisora [en este caso los registro civiles que han emitido los certificados] y podrá requerir al solicitante pruebas adicionales que demuestren fehacientemente su nacionalidad e identidad [la del recién nacido]”, todo ello dentro de un trámite lento, por si mismo, y por la propia idiosincrasia del país. La situación será aun más compleja, y de solución más difícil aún, si en lugar de tramitar la solicitud de pasaporte Mexicano en México DF, que es lo recomendado por los abogados, acudimos a otros lugares más cómodos para los padres intencionales como Puerto Vallarta o Cancún. En ese último caso, las autoridades locales que tienen que tramitar el pasaporte mexicano se verán sorprendidas por semejante expediente, confundidos por la existencia de dos certificados de nacimiento, uno de ellos con un solo padre masculino y sin madre, y otro con dos padres masculinos, sin saber a ciencia cierta cuál es el certificado correcto, pues además ninguno de los dos certificados ha sido emitido por el Estado en el que se está solicitando el pasaporte. Además esas autoridades, ante la confusión generada, impedirán la salida del menor del país, precisamente para poder protegerle, y recordemos que habremos bloqueado la obtención de un pasaporte español para el recién nacido si no tenemos sentencia de filiación, con lo cual el niño tampoco podrá salir de México como español. Por ello no recomendamos la aventura de los padres intencionales de iniciar (o continuar) los trámites sin letrado en México y en España, e insistimos en la conveniencia de que ambos profesionales trabajen coordinadamente y en equipo, evitando siempre que ambos profesionales trabajen separadamente.

Desde AEGES recordamos que el proceso de gestación subrogada es legal y seguro en México desde hace casi 20 años, y podemos acreditar el éxito de los padres intencionales que han finalizado su proceso de paternidad en México sin obstáculos ni limitaciones para la tramitación de los pasaportes en breve plazo, a pesar del revuelo originado por el artículo publicado por el diario EL PAIS.